En Huergo, Jorge y María Belén Fernández: Cultura escolar, cultura mediática / Intersecciones. 2000
La propuesta es suspender las evidencias construidas por una infinidad de proyectos y prácticas que han invadido y están saturando un imaginario que habla de «educación para la comunicación» o de «comunicación para la educación», sentidos que están ligados a la empresa de la escolarización. En el para de ambos sentidos, aparece como evidente un anudamiento significativo que atribuye a la comunicación una situación de causa para lograr efectos educativos, o a la educación una función para alcanzar la comunicación armoniosa. Suspender esas evidencias significa disminuir el peso de la gravedad causal y desarreglar las relaciones funcionales (cfr. Piccini, 1999); las lecturas y las soluciones «físicas» han sido desbordadas por la revoltura sociocultural que vivimos. ¿Qué significados adquiere la relación entre Comunicación y Educación en la revoltura sociocultural de fin de siglo?. ¿Cómo está atravesando a la institución educativa esa desorden sociocultural?. ¿Cuáles son las provocaciones para la investigación en Comunicación/Educación en medio de esta constelación aparentemente caótica de problemas?.